divendres, de març 30, 2007

Si me paro y te pregunto, me pregunto, nos pregunto,
a ti os preguntamos,
vosotros, vosotras, habeis querido?
Con ese cosquilleo en la garganta, amado o sentido?

Si me siento en un banco, nos sentamos así, clarito,
como el agua de luna, como el viejo sentido
de aquella noche donde nosotras, nosotros, perdimos lo aprendido
como papeles mojados bajo lluvias traviesas,
como estrellas fugaces anegando planetas
desolados, desoladas, claritamente; y yo te digo

que a veces me paro y me pregunto,
en un banco, os pregunto y me preguntáis
todos vosotros, que estáis por ahí perdidos
entre el montón de chatarra, entre los vientos de olvido;
he querido?

Realmente surrealista, en el banco,
con toda esa multitud de gente que nos, me, te rodean:
desordenanmentes perversas
llenas de inocencias podridas, de balcones, de almenas
que van a dar a vacíos llenos de trsteza,
que ladran en silencio, que lloran, berrean,
que no se conentan con apretar punños de rabia;

que se sientan a tu lado con las palmas abiertas
de esperanzas y futuros y nuevas ideas,
con cuerdas de tejer sueños entre las persianas abiertas,
con ganas de volar y saltarse las barreras,
con todo, con nada entre las cejas,
imbécilmente inteligentes de juventud, de buenas nuevas;

Todos ellos metidos en ti, en mi, en nosotras, nosotros,
a veces nos sentamos en un banco,
te preguntan cosas, se responden de aquella manera
en que tú no entiendes la contesta, pero piensas:

Realmente he querido?

Clarito como la luna en ese día de primavera
donde perdí un poquito de inocencia, o la gané,
o la suicidé o se marchó por la puerta,
dando portazos grandes, asonantes, llenos de futuras afrentas:

En un banco recuerdo, recordamos, recordáis todos juntos
cuantas cosas han pasado, y los días, las horas, los minutos
que se despeñaron por el pasado, que quedaron de luto,
viudas las madres de los insultos,
roncas las voces de los mudos,
sordas las... y bueno, dicen todos juntos:

Has amado realmente? con esa irrealidad en el estómago?
Has querido, me pregunto, entre la miseria de lo aburrido?

Siéntate conmigo y dime, dinos, os diremos al oido:

No se lo digas a nadie:
yo, nunca he querido.

divendres, de març 09, 2007

Rastres de converses que mai vaig tenir:

“Perquè quan tens una part complementària fora del teu cos i formes una unitat i un dia se’n va, una part de tu ha mort, se n’ha anat amb l’altre persona. I llavors has d’apendre a reconstruir-te sense saber com es feia això de viure.”

“I es que no puc improvitzar perquè tu no ets qui em faria improvitzar, o potser perquè t’hi assembles massa i no podria improvitzar amb qui em faria improvitzar.”

“…em fa por que em vinguis al cap durant el dia per una tonteria i pensi que al dia següent t’haig de fer una abraçada. Una abraçada, t’imagines? I a sobre que quan arrivi el moment ho faci. I que em vingui cualsevol i m’abraci i que jo abraci i que em facin conyes pel passadís. Però que a sobre, després de tot, pensi que em farà pena i tot que la gent marxi.”

“Porque la vida es móvil, y móvil es… Vodafone”

Potser fora bo que em possés a estudiar, o a fer alguna cosa de profit que no fos tocar la guitarra i somiar tot el dia amb aquelles converses que mai vais tenir.


Crack.














Ha vuelto.